Liviano, resistente,
versátil y infinitamente reciclable: esas calidades hacen del aluminio
un material moderno y de los más importantes del siglo XX, a punto
de ser casi imposible imaginarnos nuestra actual vida cotidiana sin él.
Joven, si lo comparamos con otros
metales conocidos y utilizados desde la antigüedad, substituye con
ventajas innegables, materiales más pesados y menos durables. Entra
en la composición de casi todo lo que forma parte de la vida de
los habitantes de este mundo, agregando valor, funcionalidad y también
belleza a productos tan simples como utensilios domésticos o tan
complejos como naves espaciales.
Su historia se confunde
con la de la ciencia y de la tecnología contemporánea y
está caracterizada por la persistencia y osadía de científicos
y emprendedores. |